
Critiques du CD “Meyster ob allen
Meystern”*
*Dernière mise à jour en décembre
2009.
“ Probablemente, la faceta más
desconocida en el campo de la Música Medieval (y hablamos aquí de la
baja Edad Media y la antesala del Renacimiento) sea la referente a la
música para teclado. Considerados instrumentos prestigiados casi
exclusivamente en siglos posteriores, la escasa literatura sobre ellos
en épocas tan pretéritas los han
condenado a pasar a ser un mero
“relleno” en los grupos medievales al uso. El extraordinario conjunto
español Tasto Solo escribe con este CD un nuevo e importante capítulo en
la recuperación de este repertorio. El disco es un homenaje a Conrad
Paumann (organista alemán del siglo XV), así como a las dos fuentes más
sobresalientes para esta música en dicha centuria: el libro de Canciones
de Lochamer y el Libro de órgano de Buxheim. La fantasía y la capacidad
de improvisación de los cuatro componentes del grupo, cuidadosamente
documentada en el estilo, completan un panorama interpretativo
ciertamente estimulante. La mezcla de sonidos de cuerda pulsada y viento
es de lo más llamativa. Un trabajo musical y musicológico de primera. Mi
más absoluta recomendación para los amantes de la música antigua.”
Raúl Mallavibarrena, Ritmo.
“Un acontecimiento musical. Éste
es el resumen del disco que se reseña. Más allá del fascinante
repertorio, extraído del Buxheimer Orgelbuch y Lochamer Liederbuch (siglo
XV), lo es la vocación del conjunto Tasto Solo: ofrecer la riqueza
tímbrica de la tecla bajomedieval. Y su opera prima ha recibido unánime
aclamación internacional. Organetto, órgano gótico, clavisimbalum (con
el apoyo de un arpa gótica) ponen sonido a esos instrumentos que hasta
ahora prácticamente sólo habíamos podido ver en la iconografía, salvo
algún aislado precedente, como aquellas improvisaciones al
clavicytherium de Marcel Pérès hace más de veinte años en un CD dedicado
al Codex Chantilly. Impresionante apuesta que hace disfrutar el milagro
de la “música para tecla”, como se decía en Castilla, con todos sus
colores. Sabíamos que antes del Cavaille-Coll romántico existieron los
órganos históricos, los apreciados instrumentos more hispano, de
registro partido, pero este disco todavía va más atrás, y suenan
aerófonos (órganos portativos, góticos) y cordófonos (clavisimbalum).
Conrad Paumann, “maestro de todos los maestros”, un famosísimo organista
centroeuropeo, sirve de excusa, y qué bien traída, para articular el
programa, y recrearse un los pequeños instrumentos de un grupo exquisito
que va a dar que hablar. En el trillado campo de la música antigua se
han abierto las ventanas. Y un vendaval de aire fresco ha barrido el
panorama. El viento sopla de nuestro país (qué lujo), y se llama Tasto
Solo. Es como asistir a al nacimiento de algo importante, que dentro de
unos años tendremos el privilegio de poderlo recordar.”
Josemi Lorenzo Arribas, Audio
Clásica.
“Tasto Solo, el singular conjunto
de instrumentos medievales de teclado liderado por Guillermo Pérez, se
impuso en 2006 en el prestigioso concurso para jóvenes del Festival de
Música Antigua de Amberes con un programa dedicado a la figura de Conrad
Paumann que ya pudo escucharse en el Femàs hace unos años y que ahora
sale en disco. A partir de tablaturas de manuscritos del siglo XV (Buxheimer
y Lochamer), el grupo español ofrece, con sorprendente variedad de
colores, una rica panorámica de los standards de la época.”
Pablo J. Vayón, Diario de Sevilla.
“Pocos son los datos conocidos que
ilustren la biografía de Conrad Paumann. Ciego de nacimiento (curiosamente,
también lo sería otro gran organista, el español Antonio de Cabezón), y
perteneciente a una destacada familia de artesanos de Nuremberg, desde
muy joven mostró un talento especial para la música, una cualidad que no
pasó desapercibida entre los mecenas aristocráticos de su ciudad natal
que no tardaron en proporcionarle una esmerada educación musical y
artística acorde, sin duda, con unas capacidades que por entonces ya
apuntaban una maestría fuera de toda duda. A mediados del siglo XV su
fama de organista y laudista excepcional se había extendido por todas
las tierras del Imperio. Después de varios años al servicio de la corte
de Nuremberg, donde ocupó el puesto de portatifer, es decir, intérprete
de organetto u órgano portativo, en 1450 entró a formar parte de los
oficiales áulicos del duque Alberto III de Baviera en Munich, un
destacado melómano que le protegió y colmó de honores, permitiéndole,
además, viajar por toda Europa con el fin de entrar en contacto con las
vanguardias musicales del momento. En Milán pudo conocer de primera mano
la espléndida capilla que entonces estaba formando el duque de Milán,
Galeazzo Maria Sforza; en Nápoles se entrevistó con los músicos que
servían a Fernando de Aragón; en Landshut actuó ante Felipe el Bueno de
Borgoña; y en Ratisbona lo haría ante el propio emperador Federico III
que le dispensó un magnífico recibimiento.
Muchas de las piezas compuestas por Paumann, además de su tratado
Fudamentum organisandi, destinado al arte de la improvisación, se
encuentran recogidas en los célebres Lochamer Liederbuch y Buxheimer
Orgelbuch, compilados entre los años 1450 y 1470. El programa que nos
presentan los miembros de Tasto Solo pretende incidir, basándose en las
obras reunidas en ambos códices, en el florecimiento que estos
instrumentos experimentaron en Alemania a mediados del siglo XV. Sin
embargo, y a diferencia de las versiones ya grabadas de estos
repertorios, que inciden en el órgano como único protagonista, las
interpretaciones que nos ofrecen estos jóvenes músicos van mucho más
allá, apostado por combinaciones instrumentales inéditas en la
discografía y en las que se combinan a la manera de un consort el órgano
gótico, el arpa, el organetto y el clavicordio medieval alternando
lieder, danzas y, muy especialmente, los famosos praeambulum y redeuntes,
las dos formas de preludio en boga en aquellos momentos.
Disco excepcional, pues, y merecedor de premios, y no sólo por la
belleza de un repertorio refinado y exquisito, también lo es por la
calidad de unas ejecuciones brillantes que abren nuevos caminos para
comprender en su plenitud el complejo mundo del arte musical en los
siglos finales de la Edad Media.”
Francisco de Paula Cañas Gálvez,
Diverdi Magazine.
“Ursprünglich ist diese Musik
für ein Tasteninstrument allein gedacht. Durch die Instrumentierung wird
sie unglaublich nuancenreich. Als Ensemble liefern diese Instrumente ein
beeindruckend mitreissendes und farbiges Klangbild. Aber das liegt
natürlich nicht zuletzt an den improvisatorisch und auch rhythmisch
wirklich begnadeten Musikern des Ensembles Tasto Solo.”
TonArt,
WDR3.
“Dem muss
man eigentlich nichts hinzufügen. Und doch habe ich hier bei der
Interpretation weit mehr bemerkt. Die jungen Leute haben einerseits
Respekt vor den Komponisten dieser frühen Musik, andererseits sehen sie
das als Musik und haben einfach Lust und Freude, diese zu realisieren,
zu reanimieren. Da bleibt kein Platz für Akademie und Elfenbeinturm, da
wird Musik gemacht. Und für Tasto Solo ist das absolut ernst zu nehmen
und aller anderen Musik ebenbürtig. Das ist kein feiner, sondern ein
entscheidender Punkt. Denn plötzlich ist diese Musik witzig und
einfallsreich, sprühend und spannend. Man hat den Staub, nein
Manuskripte geblasen und das gemacht, was man immer schon hätte machen
sollen: Musik! Eine Freude, sie so zu hören!”
R. Strobl, Toccata Magazine.
“Das Ensemble
Tasto Solo um den Organisten Guillermo Pérez ist so etwas wie ein
Trendsetter auf dem Gebiet der Musik für Tasteninstrumente des 15.
Jahrhunderts, und seine Interpretationen zählen zum Innovativsten auf
dem Gebiet der spätmittelalterlichen Musik. Die Arbeit des Ensembles
wurde 2006 mit dem Sieg beim Internacional Young Artists Presentation
Wettbewerb in Antwerpen gewürdigt. Das Debüt-Album setzt jüngste
Forschungsergebnisse auf dem Gebiet der frühen Musik für
Tasteninstrumente um, die sich um Conrad Paumann (um 1410-1473), den
berühmten Meister aller Meister des 15. Jahrhunderts, drehen.”
Neuheiten
Note1.
“Das junge
spanische Quartett "Tasto solo" widmete dem spätmittelalterlichen
blinden Organisten Conrad Paumann aus Nürnberg eine wundervolle CD, die
den Beweis für die große Qualität der Kompositionen des wenig bekannten
Orgelmeisters erbringt. Mit lustvoller Phantasie und einer
ungewöhnlichen Besetzung nähern sich die Musiker den Klängen des 15.
Jahrhunderts: Der weiche, warme Klang eines Orgelpositivs bildet die
Grundlage, auf der eine kleine näselnde Portativ-Orgel, eine perlende
Harfe und ein Clavicymbel mit hartem, perkussiven Ton ihre
Improvisationen entfalten.”
Thomas Daun, WDR5.
“Schon mehrere
Organistenºhaben den Versuch unternommen, die bedeutende Quelle
klanglich wiederzubeleben. Die Ergebnisse muten durchweg eher
nüchtern-dokumentarisch an. Nicht so das, was
auf dieser CD zu hören ist. Dies liegt vor allem daran, dass die
notierten Stücke vielfach als Grundlage von Ensemble-Improvisationen
benutzt werden Durch die Kombination der vier Instrumententypen
entstehen faszinierende instrumentale Klangfarben. Zentrales Instrument
ist natürlich eine "gotische" Orgel, von den äußeren Dimensionen eher
als Orgelpositiv zu bezeichnen. Seinen faszinierenden Klang erhält es
jedoch durch die sog pythagoreische Stimmung, auch Quintenreine Stimmung
genannt, die parallel zu der Musik existierte. Es ist ein
Stimmungssystem, das sich dadurch auszeichnet, dass die Abstände der
Töne zueinander (Intervalle) durch eine Abfolge von reinen Quinten
definiert werden. Aus Instrumentarium und Stimmung ergibt sich ein
Gesamtklang, den man nur als unerhört bezeichnen kann.”
Bernhard Morbach, Kulturradio.
“Aus der
Frühzeit der Tasten-Virtuosität: EinStreifzug durchs Buxheimer Orgelbuch
und andere frühe Überlieferung. Das spanische Ensemble "Tasto solo" um
den Organisten Guillermo Pérez musiziert eine Auswahl von Stücken aus
dem Buxheimer Orgelbuch und dem Lochamer Liederbuch nicho einzig auf
Tasten, und schon gar nicht auf Orgel-Tasten. Fast immer ist das
Clavizymbalum mit dabei: Rekonstruiert nach einer Beschreibung in der
Handschrift des Arnaut de Zwolle (1440), mit Kielen aus Adlerfedern und
Metallsaiten ohne Dämpfer, gibt es einen unverwechselbare Farbe. Als
weitere belebende Zutat wird auch die Harfe in vielen Stücken beigezogen.
Aus Klavierstücken wird so eine klangplastisch durchformte Consort-Musik.
Die vier Musiker (neben Guillermo Pérez auf der Handorgel David
Catalunya am Clavizymbalum, Reinhild Waldek an der Harfe und Andrés
Alberto Gómez an der größeren Orgel) teilen sich die Stimmen auf, sie
streben Dialoge an, wo nur möglich. Alle vier sind, wenn's drauf ankommt,
begnadete Rhythmiker, und so bekommen die Melodien, ihre Auszierungen
und die improvisatorischen Ausflüge pulsierendes Leben. Nicht selten
frönen die Musiker der Lust von Umspielungen und spontanen Imitationen.
Gerne würde man als in die Literatur nicho eingelesener Hörer mehr
erfahren über die Tabulaturschrift (sieben Linien und Buchstaben), aber
im Detail ist der Booklet-Text dann mehr wortreich als instruktiv.
Schade, weil diese Einspielung hätte das Zeug, Musikliebhaber zu
interessieren für eine Epoche der Tasten-Kunst, die von der Wissenschaft
deutlich höher eingeschätzt wird als von den ausübenden Musikern. Außer
ein paar Gassenhauern bdekommt man vom Buxheimer Orgelbuch mit immerhin
256 Originalkompositionen ja doch kaum einmal etwas zu hören. "Tasto
solo" führt vor, was an virtuosen Möglichkeiten drin steckt, wenn man
nur experimentierfreudig genug ist.”
Dreh Punkt
Kultur Salzburg.
“Die
Grabplatte von Conrad Paumann in der Münchner
Frauenkirche zeigt uns den Meister, wie er eine kleine Handorgel, das
Portativ, spielt. Aber daneben sieht man in Stein gemeisselt unter
anderem auch eine Lauten und eine Harfe. Das sind natürlich Dinge, die
für Musik allgemein stehen – aber man kann getrost davon ausgehen, dass
auch in den Stücken für Tasteninstrumente damals gerne unterschiedliche
Klangfarben ausgenutzt wurden. Warum also nicht auch die gotische Harfe
einbeziehen?
Das spanische Ensemble Tasto Solo
um de Organisten Guillermo Pérez musiziert eine Auswahl von Stücken aus
dem Buxheimer Orgelbuch und dem Lochamer-Liederbuch nicht einzig auf
Tasten und schon gar nicht auf Orgel-Tasten. Fast immer ist das
Clavizymbalum mit dabei: Rekonstruiert nach einer Beschreibung in der
Handschrift des Arnaut de Zwolle (1440), mit Kielen aus Adlerferden und
Metallsaiten ohne Dämpfer, gibt es eine unverwechselbare Farbe. Als
weitere belebende Zutat wird auch die Harfe in vielen Stücken
hinzugezogen. Aus Clavierstücken wird so eien klangplastich durchformte
Consort-Musik. Die vier Musiker (neben Guillermo Pérez auf der Handorgel
David Catalunya am Clavizymbalum, Reinhild Waldek an der Harfe und
Andrés Alberto Gómez an der grösseren Orgel) teilen sich die Stimmen
auf, sie streben Dialoge an, wo nur möglich. Alle vier sind, wenn’s
drauf ankommt, begnadete Rhythmiker, und so bekommen die Melodien, ihre
Auszierungen und die improvisatorischen Ausflüge pulsierendes Leben.
Nicht selten frönen die Musiker der Lust von Umspielungen und spontanen
Imitationen.
Gerne würde man
als in die Literatur nicht eingelesener Hörer mehr erfahren über die
Tabulaturschrift (sieben Linien un Buchstaben), aber im Detail ist der
Booklet-Text dann mehr wortreich als instruktiv. Schade, denn diese
Einspielung hätte das Zeug, Musiliebhaber zu interessieren für eine
Epoche der Tasten-Kunst, die von der Wissenschaft deutlich höher
eingeschätzt wird als von den ausübenden Musikern. Ausser ein paar
Gassenhauern bekommt man vom Buxheimer Orgelbuch mit immerhin 256
Originalkompositionen ja doch kaum einmal etwas zu hören. Tasto Solo
führt vor, was an virtuosen Möglichkeiten drin steckt, wenn man nur
experimentierfreudig genug ist.”
Reinhard Kriechbaum, Concerto
Magazin.
“Im
Zusammenspiel ergeben sich ganz unterschiedliche, vielfältige
Klangfarben und die gekonnte Improvisationskunst der Musiker tut ein
übriges dazu, dass diese Musik ganz fremdartig und entrückt aber
gleichzeitig auch zeitlos modern klingt. Die instrumentale Kultur des
späten Mittelalters wieder zu beleben, das ist ein erklärtes Hauptziel
des Ensembles, wobei immer ein Austausch zwischen theoretischer
Betrachtung und praktischer Erprobung stattfindet. Die
Musikwissenschaftler haben die Quellen bisher überwiegend unter dem
Gesichtspunkt "Vorform der Orgelmusik" betrachtet, als, so Pérez, "ersten,
zaghaften Gehversuch eines noch jungen, unerfahrenen Genres", doch eine
"frische Betrachtung hingegen zeige, dass hier Dokumente das Glück
hatten, die Zeit zu überdauern, die wie aus dem Wasser ragenden Spitzen
von Eisbergen nur erahnen lassen, welch gewaltige Massen sich unter der
Oberfläche verbergen", die also nur einen kleinen Einblick in die
verklungene Praxis eines im 15. Jahrhundert florierenden "fertigen"
Stils geben können. Und so hofft Pérez, dass diese "neue Art der
Beschäftigung Früchte tragen wird und der historischen und
künstlerischen Bedeutung dieser Quellen gerecht wird". Die
Interpretation seiner Musik durch "Tasto Solo" in einer hervorragenden
Klangaufnahme ist eine veritable Entdeckung und es bleibt zu hoffen,
dass das spanische Ensemble noch viele solcher Schätze zu heben vermag.
Hier wird ein Eindruck vermittelt, wie farbig die Instrumentalmusik im
Mittelalter gewesen sein kann und welch hohe Kunst zwischen Kirche und
Hof und Wirtshaus existierte. Auch wenn man als Nichtfachmann die vielen
verschiedenen Kunstgriffe des Komponisten vielleicht nicht im Einzelnen
nachvollziehen kann, aber die lebendige Improvisationskunst hat
Parallelen in der traditionellen Musik oder auch im Jazz und schafft es
so, eine Brücke zu schlagen zwischen dem gar nicht so "dunklen
Mittelalter" und der Gegenwart.”
Christiane
Lehnigk, Die Neue Platte im Deutschlandfunk.
“A toute règle,
son exception. Pas de commentaire de disques dans Orgues Nouvelles, sous
peine d’être nécessairement incomplet, et donc, de mécontenter tout le
monde. Mais le CD en référence n’est pas un CD, seulement un petit coin
de paradis auriculaire. Oh ! certes, un paradis artificiel. Qui oserait
prétendre détenir les clefs de Conrad Paumann et des claviers allemands
du XVe siècle réunis dans le fameux (et finalement méconnu) Buxheimer
Orgelbuch ? Personne, espérons-le –et surtout pas les auteurs de cette
production : modestes, inventifs, audacieux et (pourquoi pas ?) modernes
et touchants. Ils ne sont pas certes les premiers à s’être risques dans
ce glacis de littérature organistique. Mais il y faut du goût, du culot,
et un don de présence qui allie la folie pétillante de l’improvisation
jaillissant d’une maîtrise instrumentale raffine. De l’orgue, oui, mais
du gothique, de l’organetto, du clavisimbalum, sans oublier « l’instrument-séraphin »,
la harpe. On ne s’ennuye pas dans ce gothique flamboyant.”
Georges Guillard, Orgues
Nouvelles.
“Sembrerebbe in crescita
l'attenzione musicologica, organologica e discografica attorno alle
questioni inerenti le tastiere medievali. Ambito di notevole fascino e
interesse – seppur, evidentemente, misconosciuto e di destinazione nel
complesso specialistica – a cui ha deciso di votarsi il giovane gruppo
Tasto Solo, guidato da Guillermo Pérez. Nato a Barcellona nel 1980,
Pérez si è perfezionato alla Civica Scuola di Musica di Milano con Pedro
Memelsdorff: e si sente, in questa registrazione dedicata alla scuola
tastieristica tedesca del XV secolo. Un clavisimbalum (ricostruito
basandosi essenzialmente sulle indicazioni e i disegni di Henri Arnaut
de Zwolle che ci sono pervenuti), un organo gotico (positivo da camera),
un'arpa gotica e un organetto (portativo) sono gli strumenti attraverso
i quali qui si esprime un progetto chiaramente sperimentale che si
sviluppa a 360 gradi, coinvolgendo una ricerca polivalente su musiche,
sonorità, tecniche esecutive e interpretative (forme storiche di
diminuzione, alternatim, contrappunto alla mente, improvvisazione) che è
cifra distintiva del lavoro del gruppo. Si diceva di Memelsdorff:
ascoltando i 18 brani estrapolati dal Buxheimer Orgelbuch e dal Lochamer
Liederbuch si riconoscono non pochi dei tratti distintivi del raffinato
profilo artistico dell'interprete di Buenos Aires, ovviamente tradotti a
misura dell'ambito più circoscritto frequentato da Pérez, a partire
dall'estetizzante ricerca sul suono e dai tempi sospesi a cui si
contrappongono fiammeggianti ornamentazioni che evocano senza mezze
misure la ricercatezza del gotico fiorito.”
Massimo Rolando Zegna, Amadeus.
“Poche sono
partiture per tastiera riferibili al Quattrocento giunte sino a noi. Ma
quelle esistenti rivelano una realtà spesso sottovalutata. Se
viaggiassimo a ritroso nel tempo, riscontreremmo nella storia della
musica la progressiva diminuzione delle fonti di musica strumentale a
favore di quelle vocali, in un divario sempre piú ampio quanto piú ci si
avvicina al Medioevo. D’altronde, sin dalla nascita della notazione
neumatica – prima forma di scrittura musicale –, i codici, in
particolare quelli a destinazione liturgica, sono stati testimoni del
solo repertorio vocale, relegando una eventuale pratica strumentale a
una prassi perlopiú orale. La presenza di sporadiche fonti di musica
strumentale riconducibili al XV secolo assume perciò un certo rilievo, e
lascia intuire che quelle pervenuteci non siano altro che la punta di un
iceberg di una pratica musicale ben piú ampia. Tra le piú antiche
musiche strumentali quattrocentesche giunteci, spiccano quelle per
tastiera incluse nei manoscritti di Buxheimer e Lochamer redatti tra
1440 e 1470, testimonianza quasi unica di un repertorio che, nonostante
l’esiguità delle fonti, dimostra una maturità e complessità di stile che
la dicono lunga sulla diffusione di una pratica organistica, e
tastieristica in genere. Il Buxheimer Orgelbuch e il Lochamer
Liederbuch, inoltre, si distinguono per la loro presentazione in forma
di «intavolatura», la cui singolare scrittura riproduce «graficamente»
la posizione delle note sulla tastiera, illustrandone la diteggiatura. È
questa, infatti, una delle modalità piú diffuse nella scrittura
strumentale del XV e XVI secolo, a differenza della musica vocale, in
cui predomina la scrittura su righi musicali. Discontinua è l’attenzione
critica per queste fonti; il Buxheimer Orgelbuch, per esempio, è stato
da alcuni definito come la «pietra miliare» della storia musicale
strumentale, da altri bollato come esempio primitivo della grande musica
per organo dei secoli successivi. Del repertorio incluso nei due
manoscritti abbiamo un ampio saggio nella registrazione Meyster ob allen
Meystern. Conrad Paumann and the 15th century
German keyboard school (Passacaille 950, 1 CD, distr.
Jupiter), in cui è rappresentata la maggior parte dei
generi allora in voga, tra cui le versioni strumentali di alcune melodie
popolari alternate a brani originariamente concepiti per la tastiera.
Tra questi ultimi ricorrono due forme di «preludio», il preambulum e il
redeuntes, derivanti da forme compositive vocali e riadattate alla
tastiera. Sensibili anche alle coeve musiche per danza, alcuni brani ne
ripropongono i ritmi; allo stesso modo, ritroviamo echi dalle ballate –
un genere vocale ampiamente diffuso nel XIV secolo – che diventano qui
oggetto di «travestimento» strumentale. L’esecuzione, che vede
l’alternarsi delle affascinanti sonorità prodotte dall’organo gotico,
dell’organetto, del «clavisimbalum», antenato del clavicembalo, e
dell’arpa gotica, ha il pregio di sfruttare uno strumentale vario e
senz’altro vicino alla realtà della prassi strumentale dell’epoca.
Giocando sui colori e sulle differenti tecniche esecutive dei quattro
strumenti, i componenti del gruppo Tasto Solo, diretti da Guillermo
Pérez, esaltano le qualità espressive degli strumenti e delle musiche
della scuola tastieristica tedesca, preludio, nella loro compiuta
maturità, della grande stagione organistica cinquecentesca.”
Franco Bruni, Medioevo.
“Door het gebrek aan overgeleverde
bronnen en de radicaal andere wijze van notatie hangt rond de
middeleeuwse instrumentale muziek een aureool van geheimzinnigheid; het
is alsof er een speciale code nodig is om het geheim te kraken. Toch
ondervinden ensembles die zich consequent op dit repertoire toeleggen en
enige fantasie aan de dag leggen nauwelijks problemen bij het tot leven
brengen van deze unieke kunstvorm. Voor
Meyster ob allen Meystern put
Tasto Solo uit het omvangrijke Buxheimer Orgelbuch, een verzameling van
liefst 300 composities, grotendeels uit het 15de-eeuwse Duitsland. Het
is muziek met een hoog fantasiegehalte, grotendeels bestaande uit
variaties op bekende liederen, en met veel zin voor detail subliem
gespeeld door de musici. Het arsenaal aan gotische toetsinstrumenten
zorgt voor ongekende, intrigerende en subtiele klanken, en maakt van
deze cd een aanrader voor iedereen die diep in de nevelen van de
middeleeuwse muziek durft te duiken.”
De Standaard.
“In het vorige
nummer van dit tijdschrift constateerde Frans Brüggen en passant dat er
voor wat betreft de historische uitvoeringspraktijk van muziek uit de
Middeleeuwen en de Renaissance nog een wereld te winnen valt.
Dat is bijna een understatement als we luisteren naar
deze cd. De blind geboren Conrad Paumann (1410-1473) was organist in
Neurenberg en vanaf 1450 het hof in München. Hij moet een van de
aliereersten geweest zijn met die functie, gezien het feit dat de
orgebouw nog jong was. Hij reisde veel en vierde, als organist en als
bespeler van vele andere instrumenten, onder meer triomfen in Italië.
Daar noemde men hem “il cieco miracoloso” (de wonderbaarlijke blinde).
En “Meyster ob allen Meystern” werd hij genoemd in een lofdicht van een
tijdgenoot. Zijn muziek is al lang bekend, al in de negentiende eeuw
werd er onderzoek naar gedaan, en een heel enkele keer is er door een
ensemble of klavierspeler uit geput. Maar een groter overzicht van zijn
werk, gespeeld op instrumenten die hij kan hebben gekend, ontbrak tot nu
toe.
Het Spaanse
ensemble Tasto Solo was vorig seizoen oudemuziek te horen met di
programma rond Paumann en zijn zeer virtuoze klaviermuziek. Guillermo
Perez, met wie ik vorig jaar sprak naar aanleiding van de concerten,
huldigt zelfs het standpunt dat Paumann praktisch in zijn eentje de
gehele Duitse klavierschool heeft uitgevonden en dat zijn invloed reikt
tot Bach aan toe. Een boude uitspraak, maar je moet af en toe een beetje
prikkelen. Alle elementen die we in latere Duitse klaviermuziek vinden,
zoals grote aandacht voor contrapunt, creatieve omgang met thema’s en
virtuoze toccata-achtige passagez, zijn bij Paumann inderdaad al
aanwezig. Maar we moeten in deze muziek niet louter een voorloper zien
van latere componisten als Froberger, Buxtehude en Bach. Paumaans stijl
is volstrekt eigen en beweegt zich binnen de muzikale taal van de
vijftiende eeuw.
De laatste jaren neemt de
interesse voor historische klavierinstrumenten van vóór 1500 sterk toe.
Bij de orgels we dat al wat langer, maar ook de allervroegste
klavecimbels mogen zich de laatste tijd in een steeds grotere
belangstelling verheugen. Dit zijn kleine instrumenten die op schoot
worden genomen en die qua klank – de snaar wordt na het loslaten van de
toets niet afgedempt – sterk doen denken aan het psalterium. We horen op
deze cd wisselende combinaties van klavecimbel, orgel en harp, waarbij
loor ieder stuk nauwkeurig naar de juiste instrumentatie is gezocht. Dat
levert een unieke klankwereld op die loor velen nog onbekend zal zijn.
Ook het flitsend-virtuoze aspect van Paumanns muziek krijgt van Tasto
Solo de volle aandacht. Dit is kortom een cd die duidelijk maakt dat het
zoekem naar juiste instrumenten bij elk repertoire, hoe weinig we ook
weten van de toenmalige uitvoeringspraktijk, een proces is dat nog volop
grande is. Het idee dat zo langzamerhand alles al eens een keer is
gedaan en uitgezocht, gaat voor deze muziek zeer beslist niet op.”
Marcel Bijlo, Tijdschrift
Oudemuziek.